martes, 18 de marzo de 2014

SI VIS PACEM...

Huroneando en una librería hace un par de semanas  me encontré con un ensayo titulado “Vacas, cerdos, guerras y brujas” de Marvin Harris, y comprenderán que, con semejante título, no me resistiera ni medio segundo a comprarlo. Y casualidades del Destino, según oía la invasión rusa de un trozo de territorio ucraniano, leía un párrafo del mismo que dice así “El estudio de la guerra primitiva nos lleva a la conclusión de que la guerra ha formado parte de una estrategia adaptativa vinculada a condiciones tecnológicas, demográficas y ecológicas específicas”. Supongo que ustedes se preguntarán que de qué guerra hablo, porque no hay guerra alguna en Ucrania. No, aún no, es cierto, pero la hubo, y me gustaría compartir con ustedes unas reflexiones.-

          Pasada la mitad del siglo XIX, cuando las guerras napoleónicas eran un recuerdo  aún cercano, Europa se configuraba en torno a cinco grandes potencias: Gran Bretaña, Francia, el Imperio Austriaco (nunca he entendido por qué le llamaban Austrohúngaro), el Imperio Ruso y el Imperio Turco. Turquía había sido una lanza clavada en el corazón de Europa durante muchos siglos, y de eso podrían dar fe nuestros antepasados que se fajaron durante siglos en las aguas del Mediterráneo. A lo que aquí ha lugar, la tensión y la lucha eran constantes, con los altibajos, pactos y treguas propias de la época, en el centro y este de Europa. Turquía era un problema para casi todos los europeos desde la caída de Constantinopla, y la guerra al turco fue larga y dura. Pero a mediados del siglo XIX el Imperio Turco se encontraba en fase de descomposición, básicamente por su falta de adaptación a los cambios técnicos, económicos, filosóficos y políticos. Dos imperios continentales, Austria y Rusia, se expandían a costa de la reconquista al sarraceno, liberando a veces, aplastando otras, pero siempre sojuzgando naciones (las de verdad, no las inventadas por nuestros muy enajenados hispánicos nacionalseparatistas). Rusia se encontraba en una fase expansiva buscando la salida al mar Mediterráneo y la creación de un territorio interpuesto que pudiera absorber agresiones en su zona sur. ¿Han mirado ustedes un mapa de esa zona con cierto interés?  Rusia es una planicie, una pista de carreras en donde el invasor sólo corre contra el tiempo y el espacio. Las salidas marítimas del norte son complicadas por el propio clima, difíciles por la orografía y costosas por el tiempo.-


El Zar consideró su obligación liberar Europa de los turcos, expandir su territorio y conseguir esa anhelada salida a nuestro mar; lo trágico de aquellos hechos es su creencia de que actuaba con la complacencia de las distintas naciones europeas. Y la guerra estalló, pero no sólo frente al turco, también  se encontró en guerra con Francia e Inglaterra que no querían ver a un ruso paseando por el Mediterráneo, y la neutralidad agresiva de su hasta hace poco aliada, Austria, que temía una sublevación de las distintas nacionalidades que configuraban su imperio, muchas de ellas de origen eslavo. Una guerra casi desconocida en España, que seguimos pensando que nuestro ombligo es el eje del Universo, pero aunque todavía era del siglo XIX, ya tenía elementos del siglo XX y avanzaba los horrores de la I Guerra Mundial. Franceses, ingleses y turcos atacaron en Crimea, porque esa es la llave que estrangula la salida al Mar Negro, y, por lo tanto, al Mediterráneo. Rusia perdió, es cierto, pero en la mentalidad rusa quedó grabada una profunda desconfianza hacia occidente, la imperiosa necesidad de crear satélites a su alrededor, la consideración de que la fuerza es elemento intrínseco de la política, que el poder se ejerce, y que los pactos siempre son transitorios.-

Las dos Guerras Mundiales, las políticas raciales nazis, las purgas estalinistas, los tratados de Versalles, Trianon, Yalta, Postdam, entre otros, dejaron un reguero de limpiezas étnicas y un mosaico de problemas de nacionalidades en toda Europa. Minorías nacionales se encontraron en estados extraños, en ocasiones perseguidas, en otras en pacífica convivencia, pero estuvieron adormecidas durante cuarenta años bajo las orugas de los tanques soviéticos. Rusia había cumplido entonces su sueño. Un mosaico de estados muelle garantizaba su tranquilidad, la salida al Mediterráneo y profundidad en operaciones, además de graneros forzosos, fábricas obligadas y mano de obra movible.-

Pero como la historia no es estática, sino que forma un torrente de vidas, pensamientos y hechos, los muros se agrietan, los imperios caen, y las aberraciones políticas se desmoronan. Pero tras muchos siglos desde el Imperio Romano, parecía que había una estructura política que permitiría superar los nacionalismos que ensangrentaron una y otra vez Europa. Un proyecto de Estado Europeo, apenas un boceto, un gigante económico y una pulga militar, pero sí una base que podría cambiar la historia. Pero las viejas alianzas volvieron a renacer, la segregación de Yugoeslavia por el interés germano, amiguete de tiempos ha de croatas, el bombardeo a Serbia, eslavos y aliados históricos rusos. Los viejos intereses alemanes, su espacio vital, su Reich, militar o económico, la desconfianza francesa, la política egoísta británica, volvieron a descomponer el mapa europeo. Y los rusos ven perder su colchón de estados, renace su paranoia, sus pesadillas despiertan, los kilómetros disminuyen y los enemigos, reales o imaginarios, los ven en las puertas… Y por primera vez, desde la II Guerra Mundial, en nuestra Europa un estado invade otro y segrega una parte de su territorio. Quizás sea mis pesadillas, pero, ¿no ven el riesgo?; de verdad, ¿no comprenden que el engranaje diabólico del XIX se ha puesto en marcha?, ¿no comprenden que se ha abierto la veda a las reivindicaciones nacionalistas en todo el avispero centroeuropeo?, ¿pueden dejar de mirar la famosilla de turno o alienarse con las noticias precocinadas televisivas y pensar que quizás se ha encendido una mecha que no sabremos cómo parar? Si ustedes piensan que no nos afecta, están muy equivocados. El mundo ya es muy pequeño para aislacionistas y miopes… Y frente a eso, veremos el listado de frases estereotipadas, las vestiduras hipócritamente rasgadas, los sepulcros blanqueados, y al final, los hechos forzados por las armas.

            Con las palanganas ya sucias de tanto lavado de manos, los oídos empalagados de tantos grandes principios vacíos de contenido efectivo, el hastío ante la indiferencia suicida, una vocecilla susurra si serán estos nuestros Sudetes.





martes, 18 de febrero de 2014

Espanya ens roba?. ¡Vamos, anda!

Estimados y pacientes lectores: Les iba a contar la historia de los gerentes de una empresa, llamados Luis y Mariano, que quemaron la fábrica, mandaron a 200 trabajadores al paro a sentir las fauces del hambre, la incertidumbre y el miedo, y que cuando vendieron los restos de la factoría a unos chatarreros, dijeron a los antiguos obreros, ahora ya mendigos, que la recuperación ya estaba en marcha, pero, eso sí, no se pondría ni un ladrillo nuevo en el yermo solar. Pero ante tanta estupidez que ha calado en algunos ciudadanos, creo que debo terminar la trilogía sobre la pesadilla secesionista. Al menos, que cuando caiga la ruina, mejor dicho, cuando caiga aún más ruina, podré decir a mi conciencia, lo intenté; después de todo, de la miseria se puede salir, quizás no esta generación, pero sí las siguientes. Pero la marcha a las taifas puede costar no sólo el esfuerzo de los que han de venir; también su sangre. Y en esos pensamientos estaba cuando leí un párrafo de la obra Sobre la Libertad (sí, de verdad, aún se puede comprar ese libro en España), que osa decir “Si toda la especie humana no tuviera más que una opinión y solamente una persona tuviera la opinión contraria, no sería más justo el imponer silencio a esta sola persona que si esta sola persona tratara de imponérselo a toda la humanidad”. Sé que este solo párrafo chirría en los sensibles oídos de nuestros muy bien pagados políticos (si no en sueldos, sí en prebendas) y también en la de muchos conciudadanos, pero, lo lamento, la verdad es lo que tiene; es manjar que no gusta a intolerantes, fanáticos y corruptos.-

            Llevo escuchando meses, quizás años, a mucho ciudadanos a los que les ha calado el mensaje mentiroso de los políticos nacionalistas; pero quiero ser justo. No son mentiras burdas, son medias verdades, de esas que siendo aparentemente ciertas encierran una mentira que emponzoña mentes y espíritus. No hablo de la historia, a la que este blog volverá en breve, como aquella que diu que en la época de Felipe de Anjou se obligó a que los procesos judiciales se tramitaran en castellano, lo que es cierto. El oyente ingenuo pensará que se prohibió llevarlos en catalán, pero, ay, ay, el hecho, también cierto, es que hasta entonces se hacían en latín, y esa medida acercaba la justicia a la sociedad, porque el castellano se entendía en toda la Nación. Pero, discúlpenme, me disperso…

            Quizás el leganal en el que han ahogado a más compatriotas es su afirmación de Espanya ens roba, ese sonsonete molesto y persistente, que a fuer de su constancia y repetición, se convierte en la letanía del secesionista cansino y argumento blandengue. Y frente a este chirimiri de  gallinaza hay que ponerse ya no un gabán, sino un traje de buzo para no quedar pringado.-

            La base se encuentra en un invento creado por todos los gerifaltes (no sé si en el sentido de la cuarta o quinta acepción de la RAE) autonómicos con la muy insana intención de exprimir más y obtener más dineros para pulirse con total impunidad y al margen de la ley, la moral y el sentido común. Y para tan nauseabundo fin tiran, ya no de corte, cual vulgar faltrero, léase chorizo, sino de estadística. Y las estadísticas se convierten en arma de embuste masivo, y empiezan a hablar de productos interiores brutos regionales, de recaudación fiscal y otras medias verdades. Entonces, los instrumentos que pueden servir como meros indicadores de la evolución interna de un país, se convierten en un elemento de separación. Las herramientas que pueden servir para la toma de decisiones estratégicas son usadas como estiletes emponzoñados. Así, los de Madrid piensan que una obra en el puerto de Barcelona o Valencia es inversión que les quitan, o un catalán cree que una reforma de la T4 en Barajas es dinero que les roban. Idioteces ambos pensamientos, porque unas y otras generan beneficios a todos, igual que un radiofaro en Galicia beneficia a un sevillano, la inversión, racional y coherente eso sí, en cualquier punto de España benéfica al resto. Y la memez no suele ir a mayores porque en casi toda España se toman esto con filosofía, se comenta con unas cañas de cerveza a la salida del curro y a otra cosa mariposa. Pero en Cataluña no, porque la fisura sirve para crear la grieta, y la grieta acaba rompiendo la piedra; entonces interviene el político espabilado de turno que ve ahí su futuro patio de monipodio; a fin de cuentas a estos políticos nacionalistas poco les importa el desastre al que conducen a sus conciudadanos.-

            Si escuchan ustedes a un secesionista, observaran que siempre habla de recaudación, y lo juntan con contribución, como si los dos conceptos fueran sinónimos; es en ese momento cuando pongo dos ejemplos que todos entendemos, que son de nuestro día a día… El primero es el de un sevillano que va a Toledo y echa gasolina en una estación de servicio de una empresa con domicilio fiscal en Cataluña. La empresa calcula el IVA y lo ingresa en Hacienda. Entonces, ¿quién pagó ese IVA?. Dado que el IVA es un impuesto que paga el consumidor, es el sevillano el que lo paga en Toledo. La petrolera sólo lo recauda en nombre del Fisco. Y si Cataluña fuera un país extranjero, las exportaciones no se gravan con IVA, con lo que la recaudación de ese impuesto sería, ni más ni menos, que cero… Apliquen esto al impuesto sobre el tabaco, sobre la gasolina, sobre el alcohol, en fin, a las mil y una barrabasadas que han inventado para sangrarnos. Ahora suponga usted conmigo que es dueño de un banco con domicilio social en Cataluña que concede una hipoteca en Madrid a un gallego que va a vivir en Segovia. Los intereses generan un beneficio al banco y este paga su impuesto de sociedades en Cataluña. Sin contar con que en el precio de los productos las sociedades ya incluyen el coste fiscal del beneficio (con lo que en el fondo, lo paga el gallego), muchos dirán que ese beneficio que paga impuestos es de la empresa catalana. Sí, pero lo que no saben es que en una secesión, ese banco tendría que tener una sede fiscal en territorio español, y que seguiría pagando el impuesto de sociedades por los intereses pagados por el gallego, y después, volvería a pagar por el beneficio transferido a Cataluña. Y en un molde o en otro podría usted encajar todos los impuestos no transferidos. Una vez más le mienten con medias verdades, porque los datos no están desagregados, no es posible saber en realidad quien está pagando los impuestos, en qué lugar, y quien sufre la presión fiscal mayor o menor salvo que utilice estadísticas. Porque se pongan como se pongan, no hay forma de sacar esa balanza fiscal, de desagregar recaudación, contribución, gasto en infraestructuras, prestaciones sociales y todo el flujo económico dentro de un Estado. A lo más que llegaremos será a la verdad del barquero, esto es, que hay zonas donde se recauda más de lo que se gasta y otras no… Eso es malo, dirán ustedes… Pues depende les digo yo; dependerá en que se gasta, cómo se gasta, o dicho de otra forma, como se gestiona lo que se gasta. Pero ese es terreno vedado, porque si entramos en donde ponen su mano las castas políticas gobernantes, como esa que se gasta 400 millones de euros en crear una agencia tributaria fantasma mientras no se paga a las farmacias, llegamos al problema real de todos, el de unos señores feudales que se reparten la guita entre dos manos, la que lo malgasta y la que lo pule.-

Y miren ustedes hasta qué punto de obstrucción mental hemos llegado;  personas que son incapaces de hacer su declaración de la renta, dejan de hablar de tanto chorizo como tenemos para parlar sin cesar sobre el robo de la balanza fiscal.-


Ahora, si usted prefiere acallar al disidente, escuchar al mentiroso, no contrastar la información, tragarse sus embustes y medias verdades, allá usted, va camino del grillete, de la servidumbre y de la miseria… Así que deje de gritar al resto de España  Espanya ens roba y jalee a sus dirigentes secesionistas con visquin les cadenes.-

viernes, 27 de diciembre de 2013

INOCENTES, TRISTES INOCENTES

Estaba escuchando el otro día las declaraciones del iluminado nacionalista de turno, de esos que nos toca soportar en estos lares de vez en cuando, y no pude menos que recordar un párrafo de la Segunda Guerra Mundial (que he visto a veces titulada como Memorias) que decía “si un gobierno no tiene escrúpulos morales, muchas veces parece conseguir grandes ventajas y libertades de acción pero ‘al final todo sale a la luz, aunque sea al final del día, y todo sale mucho más cuando acaban todos los días’”. Ya saben que hace tiempo me resisto a escribir de política. La indignidad de los que gobiernan y los que gobernaron es tal, que me dan nauseas dedicarles unos renglones.-

Cierto es que la indignidad no es sólo política, es social, se ha trasladado a todos los poros de la sociedad, a todas las instancias, fluye en los juzgados, se  nutre en la universidades. Crece en los distintos organismos de la Administración. Crece en todos los poros de la sociedad. Cada resolución injusta, cada preferencia a un criterio corporativo en vez de a la justicia, cada vistazo a un progreso individual a costa de lo que sea, significa que la indignidad crece y se multiplica. ¿Acaso no conocen ustedes sentencias judiciales nauseabundas? ¿Quizás no han oído calificaciones de universidades y similares basadas en amiguismos y cobertura de algún profesor deleznable? ¿No han oído de funcionarios dictando resoluciones mientras piden perdón al ciudadano amparándose en el cumplimiento de órdenes?. Los escrúpulos morales han desaparecido del tejido social, esto es el vale todo en todo, y si machacamos a nuestro convecino cada día, ya haremos penitencia en esos mercadillos sociales o en esos sms solidarios que dejarán la conciencia limpia, limpia, limpia. ¿O no?.-

            Pero el grado de indignidad y el grado de borreguismo han roto cualquier límite con el envite secesionista del referéndum y la tibia y melindrosa respuesta de nuestro Gobierno. No, no se agobien; no pienso escribir, al menos por ahora, de las mentiras de las balanzas fiscales, PIB autonómicos y demás zarandajas, aunque si las chorradas caciquiles siguen por ahí,  quizás el hastío me lleve a hacerlo. Tampoco voy a volver a escribir el envite nacionalista que quiere llevar a una parte de España a las aldeas feudales.. Ya lo hice hace dos años y lo que escribí ya se ha cumplido… Si usted tiene curiosidad, lo puede encontrar en este blog en octubre de 2012 ¿Para qué repetir lo mismo que ya está escrito? Eso se lo dejo a tertulianos oportunistas que donde decían digo ahora dicen Diego para encanto de ilusos e ingenuos, y, de paso, seguir cobrando del cuento. No, hoy les escribo para compartir mi alucine, mi desolación originada por estos fulleros secesionistas. Es un artículo largo, así que espero contar con su paciencia…

            Verán ustedes, habrán oído lo de la consulta, lo del censo y otras zarandajas diversas. Pero, ¿les han explicado las tres patas de la consulta?. No, obviamente no. Mientras que el organismo creado para la independencia proclama que después de la secesión los equipos catalanes seguirán jugando en la liga española, que el estado catalán hará un pacto con España para su viabilidad, o que los secesionados tendrán la doble nacionalidad, es decir, el espíritu fascistoide de pretender imponer a los otros la conducta que yo deseo que hagan, pasa de puntillas sobre la fase previa, Si me permiten, les planteo mis dudas que van unidas a lo que un tal Biscaretti di Ruffia utilizó para definir que era un Estado, es decir, una población, en un territorio bajo un poder normativo. Y conste, con carácter previo, que considero todo este proceso una demencia, una locura. Pero incluso, a veces, hay algo de lógica en la sinrazón. ¿Aquí la hay?
Nacionalidad: Debo entender que el que vote en ese referéndum será el futuro ciudadano del estado catalán, que tendrá que optar entre la nacionalidad que posea previamente y esa nacionalidad nueva que les otorgará el edén secesionista. Creo que es una suposición coherente, porque si el que vota no va a ser el futuro nacional de ese Estado, ¿para qué vota? Lo malo es que esto que le puede parecer estúpido por obvio, es tan importante que forma la nacionalidad del ciudadano. Para que se sitúe. Usted, valiente explorador, llega a una isla en la que hay indígenas… Pasan los años y decide hacer un referéndum para crear un nuevo estado. Entonces, o dice que votan los que descienden de los que vivían en la isla, con lo que esos nuevos colonos, y usted, no pintan nada, o dice que votan los que en ese momento viven en la isla, con lo que se olvida de cualquier derecho histórico de los primitivos habitantes… En Derecho internacional hay dos criterios básicos para otorgar la nacionalidad, y se denominan ius sanguinis e ius loci. Para que me entiendan; si un español tiene un hijo en Alemania, su hijo es español (ius sanguinis), mientras que si un mejicano tiene un hijo en Estados Unidos, ese hijo es estadounidense (ius loci). Obviamente este sistema tiene ajustes para evitar situaciones extrañas e injustas, pero si quiere profundizar se lo dejo a su interés investigador. A usted le puede parecer baladí, pero el ius sanguinis permitió que un puñado de cónsules y embajadores españoles salvaran miles de vidas de judíos en la II Guerra Mundial diciendo que un descendiente de sefardí era español aunque hubieran pasado cientos de años… Ya sé que el tema era más complejo, siempre lo son,, pero la base era esa… Sigamos en el ejemplo… Si los secesionistas aplican el ius sanguinis, primero tendrán que definir quién es catalán, es decir, definir qué criterios sanguíneos dan el pedigrí de ser catalán. ¿Una generación? ¿Dos? ¿Tres?. El ius sanguinis suele enlazar con la historia, con los orígenes, con la existencia de una entidad preexistente. Si usted crea un estado nuevo, y olvida e ignora la historia previa, forma esa nueva entidad con los que viven allí en ese espacio temporal. Si yo digo que soy español, es fácil afirmarlo; nacido en Madrid, padres zamoranos y segovianos, ascendentes astures, gallegos, vascos, valencianos, castellanos…, en resumen, español, ¿no?.  Generaciones de historia, de cultura, de convivencia, de peleas, de esfuerzos en común, de proyectos, desilusiones, de vida. La mochila de lo que es el Estado más antiguo de Europa. Bien, pues para nuestros muy hispanos secesionistas, ¿Quién vota?. Un hijo, nieto y bisnieto de catalanes, que está empadronado en Zamora, ¿vota? Y un hijo de marroquí y paquistaní nacido en Salou, con un dni español dado por un gobierno español, ¿vota? Si optan por el ius loci, por favor, déjenme de zarandajas, de mitos y de gilipolleces. Si vota el que vive allí, a secas, no pretenda que es heredero ni siquiera de sus mitos inventados. Si el que vota es el catalán pata negra, por favor, defina antes quien es ese catalán con pedigrí… En resumen, primera trapisonda de tahúr cutre y miserable. Nuestros muy hispánicos secesionistas, traidores a la Patria, no dicen quién va a votar. ¿Tan difícil es? ¿O acaso hay miedo en decirlo?… Y lo trágico no es que nos vendan la moto, es la cantidad de ciudadanos tragando y defendiendo lo indefendible… ¿Por qué será que sigo pensando en Churchill? ¿Por qué pienso en una sociedad sin escrúpulos morales? Pero también pienso que estos fanáticos pueden empezar englobando a los que viven allí y, en un futuro no muy lejano, derivar hacia los RH, la raza, la sangre, es decir, el camino que tantas fosas comunes se han dado en Europa…
 Territorio.- He preguntado a apreciados secesionistas cual es el criterio de territorio y sólo he obtenido silencios. Le ruego me acompañe despacio, paso a paso, cada pie en este campo minado, dejando sólo lo real y aparcando lo aprehendido. Deje todo prejuicio, todo pensamiento previo y, si le place, acompáñeme. Tenemos un referéndum basado en los que viven en Cataluña. Es decir, definirá quien forma el estado catalán los que vivan en Cataluña. Si no podemos definir quién es catalán más que por la mera residencia, tendrá que convenir conmigo en que esa Cataluña que se quiere escindir no tiene base histórica, sólo tiene la base del que vive hoy en día… En caso contrario, votaría ese catalán pata negra aún por definir. Y si no hay catalán pata negra, convendrá conmigo en que votará el que vive en Cataluña, entendida como una división administrativa de España. No tiene mucho sentido que la creación de ese Estado se base en una mera distribución administrativa previa del Estado Español (o, mejor dicho, de la Nación Española). Entonces, lógicamente, ese referéndum tendrá que asumir la desagregación de esa división administrativa en función de la voluntad de los que allí viven. Si no hay catalanes pata negra, sólo catalanes por ser residentes, deberá respetar el derecho de esos residentes en sentirse nacionales catalanes o nacionales españoles. Así, por ejemplo, si Tarragona quiere ser española, habrá que asumir ese derecho, o si el Valle de Arán manifiesta lo mismo, deberá respetarse. Lo contrario sería una conducta neonazi, totalitaria y genocida. Si usted, estimado lector, es secesionista, deje un momento su dogmatismo aparcado y piense… Usted exige que se respete su derecho a decidir y ¿no quiere que decidan otros? ¿Acaso su derecho es superior al del convecino? O es usted coherente o es un totalitario peligroso… Sitúese por favor. Recuerde, si quisiera otro resultado, debería cambiar quien vota, así que tendría que definir quién es catalán de pura cepa y en qué territorio se encontraban esos indígenas resistentes al poder expansivo e imperialista, pero usted sabe que eso no existe… Así que, ¿dónde ponemos el límite? ¿Por municipios, por comarcas, por barrios? ¿Llegamos a las comunidades de vecinos? El principio de autodeterminación de los pueblos exige un pueblo separado y único que toma una decisión de independencia. Si piensa usted en los hindúes durante la colonización británica, existía un pueblo previo (o dos, si contamos musulmanes e hindues) sometidos a una potencia colonial. ¿Cree usted que hijos, nietos o bisnietos de generaciones mezcladas de todas las tierras españolas dan un pueblo diferenciado? Lo aquí se está planteando es una secesión, es decir, un mismo pueblo que quiere separarse por intereses espurios. Si usted busca un ejemplo, vaya a la secesión norteamericana y ese derecho no hay principio internacional que lo sustente.

Consecuencias jurídicas: Si yo estuviera en el pellejo de ser ciudadano de un futuro estado catalán, estaría muy preocupado por conocer cuál sería mi estatuto jurídico y exigiría tanto a los que proponen esa secesión, como al Gobierno español un pronunciamiento muy claro y concreto. He leído de todo... Pero el resumen que he sacado es que hay una inmensa mayoría de secesionistas que piensan que al día siguiente nada les cambiaría. Piensan en encender su televisor y ver un partido Barça vs Real Madrid, seguir recibiendo sus pensiones del Estado Español, viajar con el pasaporte del Reino de España, poder ir a trabajar a cualquier parte de España sin problemas, seguir exigiendo infraestructuras del Estado Español, tener a la Guardia Civil evitando el tráfico de drogas en los mares, y así en todo, en resumen, seguir igual que hasta ahora pero, eso sí, con unas recaudaciones fiscales exclusivamente para Cataluña. Piensan en una especie de Puerto Rico, en un sí pero no, en una bicoca de Maná que les han dicho que les corresponde por algún desconocido derecho divino.-

            Y verán, esto sólo puede ser un ejercicio bien de ingenuidad, bien de amoralidad, bien de inmadurez. De amoralidad porque pretender seccionarse de un Estado con la pretensión de que siga pagando, de que siga invirtiendo, y seguir vinculado en lo que sea favorable sólo puede calificarse de golfería, de cutredad y sinvergonzonería llevada al máximo. De inmadurez porque semeja a la conducta del adolescente malcriado que quiere irse de casa de los padres para tener sus “festuquis” contando con que papá y mamá van a pagar el cachondeo indefinidamente. Por ello prefiero pensar que es un ejercicio de ingenuidad y de flta de información.-

            Pretender una secesión implica destruir la Constitución del 78 y destrozar un Estado. ¿Quién puede pensar que esa secesión no va a implicar una obligación de optar entre la nacionalidad del nuevo estado o la nacionalidad española? Es decir, se tratará de ser extranjero residente en Cataluña o nacional catalán que será considerado extranjero en España y sometido a las leyes de extranjería españolas. No creo que nadie, pensando fríamente, pueda pensar que un estado escindido va a imponer al Estado Español   normas sobre doble nacionalidad, extranjería, fiscalidad, etc. Todos los ejemplos de Derecho comparado han supuesto la pérdida de la nacionalidad del Estado previo y la aplicación a los sujetos de las normas más extremas de extranjería. De igual manera debería exigir que les explicaran que ocurrirá con las empresas radicadas en Cataluña, que se convertirían en empresas extranjeras, y sometidas, en el resto del territorio español, a la normativa de cualquier empresa extranjera, y así área a área de cada actividad social y económica.-

            Si me da escalofríos la dinámica nacionalista, la ingenuidad, que linda con la simpleza, de los que piensan que no se van a ver afectados me causa estupor. ¿Es posible que alguien piense que una secesión no va a suponer una modificación impresionante de los derechos y obligaciones de esos ciudadanos del nuevo estado catalán en el resto de España? ¿Nadie les ha explicado la normativa de bancos respecto a bancos radicados en terceros países? ¿Nadie les ha contado como les afectará la fiscalidad como estado extranjero? ¿Nadie les ha dicho que ocurrirá si pretenden trabajar o desplazarse por el territorio español? Entiendo el silencio malvado de los que dirigen esta marcha al abismo, pero no puedo comprender la falta de interés de los que van a ser directamente afectados.- 


            En resumen, cada pata, cada base, cada puntal de ese referéndum es una trampa maldita para los que se van a ver inmersos en ella. Todos vamos a perder, pero, en  ese camino de demencia, si se lleva a cabo, no tiene marcha atrás pacífica. Las tierras europeas están llenas de tumbas de ingenuos al que unos enajenados llevaron al desastre. Quizás convendría recordar la frase que un amigo me dijo: Dios perdona siempre, el hombre a veces, la naturaleza y la historia, jamás. Inocentes, tristes y perdidos inocentes.

martes, 24 de diciembre de 2013

EL NACIDO

Estamos en Navidad. El año 2013 se ha convertido en un año gris, sombrío oscuro; pero llega de nuevo la Navidad y vuelve el niño que nunca debí perder. En mi infancia siempre me gustaba escuchar el Evangelio de San Lucas cuando decía “Había en la comarca unos pastores que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. Se les presentó un Ángel del Señor y la gloria del Señor les envolvió en su luz; y se llenaron de terror. El Ángel les dijo: ‘No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo; os ha nacido hoy en la ciudad de David, un salvador’”. Quizás ustedes no sean creyentes, o quizás en su corazón ya no quepa alegría ni luz alguna por estas fiestas. Para mí es una época de recuerdos, de nostalgia, pero no de tristeza. Recuerdo a los amigos que cruzaron este año el gran Río, los amigos y familiares que les precedieron. Pienso en todos los que quiero y que se encuentran lejos, o alejados. Medito sobre los sueños y esperanzas que no se cumplieron. Miro mis errores, mis defectos, mis faltas. Pero he de confesarles que todo lo baña un aura de paz, de futuras promesas, de nuevas ilusiones. No sé si están ustedes tristes, solos, desolados. Pero quisiera que ese Niño nacido, lo que Él representa en el caso de que no crean, trae una esperanza y una obligación a los hombres de buena voluntad.-

            Este año la miseria ha crecido; familias pasando hambre; niños sin juguetes, sin comida. Ancianos y familias desahuciadas. Un mundo más justo, más solidario cada vez más lejano, Paro, pobreza en nuestras calles. Solitarios, vagabundos, tristes en cada rincón de nuestras ciudades. Para mí ese Niño trae luz, trae esperanza, trae ilusión, pero exige compromiso, exige voluntad y fuerza.  Llama a nuestros corazones y nos invita a huir de conformismo, de la resignación. Nos fuerza a ser libres, a asumir nuestro futuro, a luchar por los que sufren, por los tristes. Nos impulsa a enfrentarnos con la injusticia.-

            Ese Niño, para mí, no estará esta noche en la mesa de los gobernantes corruptos, ni en los banqueros que arruinaron al pueblo, ni en los sobres de los partidos ni en los eres a costa del sudor del compatriota. Ese Niño está en los trabajadores, en los empresarios que intentan salvar su negocio entre tanta codicia y robo institucional. Ese Niño está en los parados, en los comerciantes arruinados, en los desahuciados, en las víctimas del terrorismo olvidadas por quien debía protegerlas, en los hambrientos, en los que conservando lo que tenían son conscientes del sufrimiento ajeno y están dispuestos a luchar para que eso cambie, en aquellos que intentan dignamente dar una vida mejor a sus hijos, en aquellos que estudian para conseguir un futuro mejor. No es un Niño de derechas o izquierdas, es una esperanza para los justos, para los honestos, para los hombres buenos. No es el Niño de las preferentes, ni el de las malversaciones, ni el de los indiferentes. Es el que llama a los pastores, el que les invita a tomar las riendas de su destino, a ayudar al prójimo, a luchar por los desfavorecidos, a conseguir justicia, dignidad y paz. Es el Niño que es arropado por animales, por la vida, es el Niño del respeto a nuestro entorno, a nuestros hermanos animales, a nuestra Madre Tierra. Es el símbolo de la bondad, la justicia y el honor.-

            Ni quiero ni le pido que usted crea en El; no soy quien para entrar en ese espacio íntimo de las creencias. Pero sí que le insto a que crea y asuma lo que representa. Sea usted cristiano, judío, agnóstico, ateo, budista, o lo que le plazca, si usted es honesto, convendrá conmigo en que esto es insostenible, es injusto, es amoral. Y con independencia de sus creencias, estará en que es nuestra obligación hacer un mundo mejor.-


            Por ello, a la buena gente, a los justos, a los comprometidos, quiero desearles, de todo corazón, Feliz Navidad.-

martes, 17 de diciembre de 2013

El Doble Hombre

Leyendo la obra “Las Reglas del Viento”, parte de una magnífica trilogía sobre la Armada Española, en la introducción los autores manifiestan que “De estos dos sucesos fascinantes de nuestra historia y de los hombres y los barcos que los protagonizaron trata esta obra, con la esperanza de que el esfuerzo, tesón, valor y dignidad con el que nuestros antepasados actuaron en esas jornadas decisivas para su nación no caigan jamás en el olvido”. ¿Olvido? Hace algunos años ya, Bismarck se sorprendía de la fortaleza de la nación española, porque no podía entender como se mantenía en pie con tantos españoles empeñados en destruirla. La razón es sencilla, entre tanto gobierno miserable, traidor y corrupto, entre tanto pisaverde y borrego, entre tanto blandengue apolillado,  entre políticos que mienten al ciudadano si fuera menester, ante el mismísimo Todopoderoso, entre tanto bobo, golfo y enajenado, entre gobernantes cobardes, obtusos o chorizos, en definitiva, entre tanta gentuza que pisa, pasa y muere en esta vieja y doliente piel de toro desde el origen de la sufrida Hispania, siempre hubo quien destacó, quien más allá de su deber, con la única fuerza de su honra, de su dignidad, diga no, que la libertad ni se pierde, ni el honor se vende. Justo es decir que estos compatriotas suelen terminar defenestrados, vilipendiados y olvidados, que por estos lares, la envidia de los mediocres es capaz de eclipsar la luz más fuerte.-
En este blog, que a veces arranca y otras se cala durante largos periodos de tiempo, como corresponde ya a quien los años van ganando la apuesta de la vida, hoy quiero recordar a Blas de Lezo, el que por vascón y español fue doblemente español, como dijo después Unamuno de todos los vascos; el que si hubiera tenido la fortuna de nacer en otros páramos, gozaría del reconocimiento de la Nación, con su nombre inscrito en plazas y calles, con su rostro en estatuas y su recuerdo de ejemplo. Pero en esta patria, en la que abunda el miserable y el mendaz,  se le esconde de tal manera, que hasta grandes y magníficos hispanistas anglosajones, pueden pasar de puntillas por su gesta; además de miserables no querremos ser tan hipócritas para pretender que el enemigo loe lo que el de la tierra esconde. No, corrijo, en un país indigno, en el que la mentira está desbocada, en el que la pasta la cargan a carretillas mientras la ciudadanía mira el bodrio rosa televisivo de turno, o compra con ansia el libro de la famosilla que en cada momento toque, todo y más es posible.-

Frisaba nuestro personaje edad madura, tuerto, manco y cojo, el llamado medio hombre, que nunca se podrá decir mejor que alguien dejara la piel a jirones en defensa de la patria. Una vida al servicio de una marina española que como ave fénix destrozada en sus cenizas vuelve a nacer para que el siguiente gobernante indigno pueda disfrutar con la sangre derramada y las naos perdidas. Nuestro héroe, el casi olvidado, tiene a su cargo la defensa de Cartagena de Indias, ciudad española de las provincias de ultramar, y llave de todo el imperio español de las Américas. En España reina el primer Borbón, con luces y sombras, quien además de las conductas provocadas por su trastorno bipolar, el mayor reproche que debe hacerse es su empeño en restaurar las posesiones italianas y mediterráneas, derrochando hombres y dineros, en vez de reforzar las provincias de ultramar y completar las reformas que el país necesitaba, omisión esta última que se arrastran de generación y generación y causan muchos de los lodos que nos ahogan.-

Los ingleses, que más que su habilidad con los barcos, que justo es decirlo, algo tienen aunque bien exagerada por ellos mismos y voceada hasta la saciedad por los necios de siempre, tienen la virtud de saber aprovecharse de miserias ajenas, de bajíos históricos, de épocas grises, que para ellos el honor consiste en trincar  y saquear, que el resto son zarandajas de Quijotes. Así que lo de siempre, el viejo y conocido enemigo, después de un aprovechado repaso por diversas ciudades españolas de ultramar, decide visitar Cartagena de Indias; 23.000 soldados, 180 navíos, la mayor flota de la historia hasta el desembarco de Normandía. Enfrente el Medio Hombre, 6 barcos y 2.800 hombres, héroes peninsulares y ultramarinos, antepasados de los españoles y colombianos de hoy en día. Pero Medio Hombre no sólo tiene 6 barcos y un puñado de soldados, tiene gallardía, tiene dignidad, honor y agallones. Si cae Cartagena, cae toda América, y nuestro marino no lo va a permitir.-

El Doble Hombre no se enfrenta sólo con los piratas de siempre, que en España cuando los problemas se agolpan siempre hay un traidor, un miserable y un cobarde que hacen más difícil las cosas. Siempre está el que refugiándose en sus mentiras, embauca a los necios, engaña a los listos y destroza lo que con sangre y esfuerzo fue creado por otros. Porque la vileza nace de dentro, y cuando el hado tuerce las cosas, florece la mendacidad y la miseria de unos, mientras crece la indiferencia de otros. A fin de cuentas si los justos se callan, dejan de serlo, para mutarse en víctimas y cómplices de los golfos.-

No les voy a relatar el episodio. Los barcos hundidos, los muertos, el sacrificio y el miedo. No les quiero aburrir con las cargas a la bayoneta desesperadas, no les voy a cansar con las noches en vela, los muertos sin enterrar, el mar enrojecido. En el fondo, ni Cartagena se rinde ni España se doblega.-

Y cuando sobra valor, se derrocha hombría, la ciudad resiste, el invasor huye, y, lamentablemente, los mezquinos se apropian de las obras del héroe. Once mil muertos dejaron los agresores, huyeron avergonzados, y hasta su Rey ordenó que jamás se mencionara esta derrota. ¿Y aquí?; pues en este momento Blas de Lezo, herido y enfermo fallece. ¿Infección de las heridas? ¿Quizás el tifus?. Herido en batalla, enfermo de las privaciones, asqueado de los indignos, en resumen, muerto en la defensa de Cartagena. Pero la ruindad tiene que apurar el vaso. Muere vilipendiado, odiado por los miserables; su entierro en soledad, en un día gris de lluvia. El Cielo para las gotas, y tres truenos hacen las salvas de honor, que cuando la miseria de los que viven es tan patente, para un justo bastan las salvas del otro lado.-


Muerto ya, el primer Borbón dicta la orden de regreso a la Península para su proceso. A veces, sólo a veces, la Dama del Alba es compasiva y salva las felonías de los vivos. ¿Y ahora? Pues su tumba olvidada y su recuerdo perdido.-

jueves, 26 de septiembre de 2013

DOLOR AJENO

     Hace pocos días terminé la novela “Circo máximo. La ira de Trajano”; además de disfrutar de su lectura, les reconozco que algunas frases se quedaron orbitando en mi memoria, y en concreto, una que vinculé a un documental emitido por TVE2 este mes de septiembre. El párrafo, puesto en labios de Trajano, decía “Nada resiste el paso del tiempo si no es sobre una base sólida de tradiciones y costumbres que se pasan de una generación a otra y son respetadas por los más jóvenes, que de nuevo las ponen en marcha”. El documental, que pueden verlo en el siguiente enlace (http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-noche-tematica/noche-tematica-juego-muerte/2026428/), repite un experimento realizado por Milgram en los Estados Unidos en los años 60, que pretendía estudiar el grado de obediencia ciega de ciudadanos corrientes ante una autoridad, sin ninguna coerción física, causando daños que pueden ser letales a una persona inocente. El experimento explicaba las conductas de ciudadanos “buenos”, amables, educados, correctos, lo que todos llamaríamos “buena gente” que en un momento determinado son capaces de cometer genocidios sólo por las órdenes recibidas. De los sujetos analizados en aquel experimento realizado en la universidad de Yale, sólo un 40% fueron capaces de anteponer su humanidad a las órdenes recibidas, de asumir su bagaje moral, de enfrentarse a órdenes injustas, de enfrentar a la presión social y jerárquica del líder, del dirigente, sus propias convicciones; estimados lectores, la mesta no ha muerto, sólo que ahora pastorea personas.-

     Aquel experimento demostraba que los valores de los que tanto presumimos sólo son una capa liviana y frágil que encierra al monstruo que llevamos dentro. Para aquellos que creen que el horror nazi era producto de un estado policial, que el genocidio estalinista era producto de las bayonetas, que las fosas repletas de Paracuellos o los muertos en cunetas en uno u otro bando en la Guerra Civil era producto de una fuerza irresistible, que vayan despertando. La Gestapo, por poner un ejemplo que todos conocemos, no era un cuerpo masivo; no había un hombre de cuero negro en cada esquina. Ni siquiera era una consecuencia de las ideologías, por mucho que algunas se nutran del horror y la sangre. No, era consecuencia de la obediencia bovina de los ciudadanos, de su complicidad, de su apoyo expreso, y eso transmite la culpa de los verdugos a los que los obedecen.-

     El experimento recreado hoy en día es aún más tenebroso. Hoy en día, sólo un 20% se resistieron a las indicaciones perversas del teórico líder. Pero es más grave aún. Al recrearlo, se ha añadido un público necesario para el contexto en que se sitúa. Ese público, que ni siquiera participa, jalea el dolor ajeno, quiere que se siga dañando. El Circo Máximo no ha desaparecido, está en nosotros, dentro, profundo, íntimo, y aflora con fuerza a la menor señal. No, no nos diferenciamos de la masa vociferante que grita pidiendo sangre, que exige muerte, que ríe del daño al otro.-

     Nuestra muy civilizada sociedad es más sumisa que la de los años 60; nos manipulan más, somos más corderos, somos, en definitiva, peores. Se destroza la educación eliminando historia, filosofía, literatura, todas las materias que permiten reflexionar, meditar, pensar. Junto con la reducción vienen las falsedades históricas, la elevación del mito al hecho. Los medios de comunicación se convierten en ventiladores de lo cutre, lo insano, lo malo. Los niños deben dejar de serlo pronto para convertirse en muñecos consumidores preadolescentes. Los adultos deben sumergirse en lo más miserable que se les pueda ofrecer, y lo más importante, no deben pensar más allá de lo que les dicen, no pueden pensar distinto, no deben cuestionar al líder… ¡Más soma por favor!.

     ¿Y aún se extraña de lo que ocurre a su alrededor?. Si quiere engañarse, ¡hágalo!. Sigamos la senda del pasto que nos ponen, obedezcamos como borregos, que nos manejen, nos manipulen, nos engañen. Sólo se mantienen las tradiciones y costumbres superficiales, vacuas, inútiles. Las otras, las importantes, las esenciales, ya han desaparecido, ya no se trasmiten luego la sociedad, tal y como la conocimos, está agonizando.

     Decirle que piense en esto, que vea el documental, quizás sea intento vano. Seguiremos siendo borregos, obedeciendo ciegamente aunque sepamos de lo injusto de la acción. No hace falta pulsar el botón hasta el final; basta con seguir ciegamente las órdenes de los dirigentes, de no contrastar con nuestros principios las órdenes recibidas, con no ofrecer la mínima resistencia a sus instrucciones. Y no hablo de infringir la ley, de lanzar adoquines, no, sólo de recuperar valores en nuestro día normal, en no asumir en los puestos de trabajo órdenes supuestas que perjudican a terceros, en los partidos políticos de aplicar los valores de los que presumimos, sin aceptar per se listas blancas generadas por la estructura, en la vida privada no aceptando presiones sociales manifiestamente injustas. Pero no me hago ilusiones, ¡qué quieren que les diga! Así que si este es el mundo que estamos construyendo, prefiero recordar a Diógenes y pensar que “cuanto más conozco a la gente más quiero a mi perro”

martes, 30 de julio de 2013

MORRIÑA

Este blog lleva mucho tiempo marchito, parado en el tiempo, sólo el que precisaba para meditar. Hesitar es humano, y quizás forma parte indisoluble en mi persona. Demasiado tiempo perdido en transmitir una visión distinta de la sociedad, para una nación que sigue adormilada y extraviada. Así que basta de perder horas en intentar cambiar lo temporalmente inamovible, basta de remover conciencias políticas; si hay que aletargarse, pues hagámoslo todos, sesteemos políticamente en la placidez del desastre. Así que me permito, en este mi espacio de libertad, renunciar por un largo tiempo a hablar de política, y derivar a otros espacios más importantes, al menos para mí.




Hace tiempo leí un libro, “La mirada del lobo”, del que, como siempre, les resalto un párrafo, por si les place leerlo, que decía “El hombre aún pensó, mientras volvían a cerrársele los ojos al calor de la hoguera, ¿había hecho bien trayendo al lobo? Y, de repente, otra idea asaltó su cerebro somnoliento. Tal vez el lobo también estuviera pensando si había hecho bien viniendo al fuego del hombre”. Si tuviera que definir que es la amistad, no podría, si tuviera que explicarla, no tendría palabras, pero si me dijeran que facilitara una imagen, todo sería sencillo, no tendría más que fotografiar a uno de los miles de cuatro patas peludos que conviven con nosotros a diario.-

Desde el momento en que entran en nuestro espacio de vida, en nuestra vorágine de conflictos y problemas, desde la primera mirada, renace el vínculo entre hombre y naturaleza, y comienza un camino que nos cambia la vida, la forma de ser, la visión del entorno y la comprensión de la vida. Se inicia un club restringido, selecto, con socios que saben ya valorar la verdadera amistad, porque la sienten a diario, y que guardan celosamente su secreto para evitar que los no iniciados puedan perturbar, con sus insidias, sus mentiras y complejos, su felicidad. Quien pretenda estudiar esta relación sólo encontrará un muro de convencionalismos; en este teatro mágico hay que entrar, y cuando te hayas en él, nunca podrás salir.-

La amistad que se inicia en cada trote, en cada paseo, en cada aventura, de pocos metros o de muchos kilómetros, nos devuelve al milagro de la vida, a la vivencia de la existencia cotidiana, a los encuentros apasionantes, al frescor del rocío o al miedo a la tormenta, al encuentro sincero con otro peludo, de amistad o de ira, de juego o cortejo, pero siempre trasparentes, sin doblez ni falsía. Y el compañero dos patas, mira y aprende.-

Por cada día atormentado, por cada encuentro molesto, por cada problema inducido, siempre está, al término de la jornada, esa mirada plácida, inquieta a veces, comprensiva y tolerante. Por buenos o malos que seamos, siempre encontramos un alma que ve lo mejor que hay en nosotros, que nos da, sin pedir nada, paz y tranquilidad de espíritu.-

Los reproches silenciosos, que los hay, los enfados pasajeros, pero siempre la seguridad que por mucho que golpee la vida, por abandonados que nos encontremos, por aislados que nos sintamos, siempre hay un camarada a nuestro lado, rápido en el perdón, ágil en la comprensión, incondicional en el amor; un ser que no conoce la traición, ni el abandono, ni entiende la perfidia ni la quiere.-

Por cada hipócrita juzgador que nos rodea, disfrazados de consejos bienintencionados, por cada miserable de nuestro entorno, por cada traidor que acecha en las sombras de la vida, el que es acompañado por su lobo, sabe que nunca está sólo, nunca está perdido, nunca está condenado. Escolta de niños, cuidador de ancianos, vigilante de vidas, ojos de ciegos, apoyo de dolientes, compañero de juegos, protector de indigentes, hurtador de miedos y, por encima de todo, amigo siempre. Si veis a alguien que ame la vida, miradle bien, porque casi todos llevaran algún pelo animal consigo, porque es fácil amar la vida si la fuerza de la vida está a tu lado.-

Y en cada monte, en cada árbol, en cada amanecer, en cada luna llena, sé que hay aullidos reprimidos por los amigos que se fueron, porque pese a lo aprehendido, aún pesan en los bípedos, la mochila de convencionalismos arrastrados. Pero al menos, en cada ladrido oído, en cada gruñido soterrado, en cada mirada mantenida, aprendes.-

Sea este mi homenaje a la amistad, a la sinceridad, a los compañeros peludos que hacen menos duro el tránsito en esta tierra, a los que ya se fueron y a los que aún están. Y si cuando la Dama del Alba me lleve a otros lares no encuentro mis lobos, que cambie de ruta, que a mal sitio habré arribado.-