jueves, 13 de octubre de 2011

¿DONDE VAMOS?

Hace unos días estaba presente en una conversación entre un empleado de recobros de un banco y un cliente que está viviendo el desplome de una vida de trabajo, esfuerzo e inversión; el banquero le comentó que no iban a tener problemas porque no se iba dejar caer a la Banca jamás. Me vino al subconsciente la nueva divisa publicitaria que debiera aplicar la banca, algo así como para el banco el FROB y para el cliente la ejecución. Y en estas andaba, cuando se interpuso en mi ofuscación financiera una novela titulada 1984, y un párrafo de ella que decía “…pero en la práctica, semejante sociedad no podría conservarse estable, porque si todos disfrutasen por igual del lujo y del ocio, la gran masa de seres humanos, a quien la pobreza suele imbecilizar, aprenderían muchas cosas y empezarían a pensar por sí mismos; y si empezaran a reflexionar, se darían cuenta más pronto o más tarde que la minoría privilegiada no tenía derecho alguno a imponerse a los demás y acabarían barriéndolos. A la larga, una sociedad jerárquica sólo sería posible basándose en la pobreza y en la ignorancia". ¿Les suena?


Que el gobierno del Sr, Zapatero, del Sr. Rubalcaba, de la Sra. Pajín, y de tantos otros próceres del paro, paladines de la pobreza y adalides del adoctrinamiento, nos han llevado a la pobreza y a la ignorancia en España, con la inestimable ayuda de nacionalistas cutres y miopes, sólo se les puede ocultar a los ciudadanos que son prestos al aplauso necio, al seguidismo borreguil y a la intolerancia rayana en el culto a líderes mesiánicos más propios de la aclamación al dictador, que de ciudadanos responsables con su propio futuro y el de sus descendientes. Un gobierno más afín a la banca que a los ciudadanos, a intereses de grandes empresas que a la resolución de los problemas de la Nación, a adoctrinar a niños y jóvenes que a educarles y formarles, se ha ganado merecidamente el puesto del peor gobierno de la Historia reciente de España.-

Pero lo que de verdad me aterra es el espectro de un Gobierno de banqueros y grandes empresarios rigiendo el mundo, manipulando, engañando y alcanzando mayores cotas de poder y riqueza día a día, a costa del sudor y, en muchas ocasiones, de la sangre de las personas. Cada vez que miro las noticias sobre Grecia me asusto, me inquieto, y, qué quieren que les diga, me sube la bilis por la garganta y me cojo unos cabreos silenciosos que deben subir la tensión sanguínea a la altura del monte Añisclo, porque una Europa construida sobre las espaldas de los ciudadanos para mayor riqueza de unos mercaderes sin escrúpulos está ofreciendo su cara más pérfida, siniestra y nauseabunda. La operación que nos han querido vender es la del salvamento de una nación, ayuda al menos económica, pero mienten como bellacos que son. La operación de rescate que dicen hacer es magia siniestra, es defender a costa de los ciudadanos europeos el salvamento de entidades financieras que prestaron a troche y moche, sin recato y con la única finalidad, legítima por supuesto, pero que desde luego no comparto, de obtener pingües beneficios sin asumir el riesgo de la operación; ya está bien de mentiras, de campañas mediáticas, de justificar lo incalificable…

Es sabido de toda la vida, desde que el mundo es mundo, la rentabilidad del comercio va en función del riesgo que se asume, excepto en la Europa del siglo XXI, en la que la banca (el comercio del dinero) se lleva la rentabilidad y el ciudadano el riesgo.-

Todas las medidas se han tomado a espaldas de la realidad de aquella nación, y sin querer entrar en el origen de los problemas, porque, no nos engañemos, la pasta es la pasta, y los ciudadanos importan muy poco; que se hunda Grecia primero, España después, o Portugal, o Francia, les importa un pimiento frito o, ya puestos, un pepino español o un yogurt griego. Las recetas que quieren aplicar ni sirven ni han servido jamás, son pócimas del libro gordo de petetes financieros que en unos años cambiarán para decirnos por qué pasó lo que pasó y lo malos que éramos todos entonces… Sus brebajes son parches temporales que sólo pretender salvar las velas de unos barcos siniestros que mueven el dinero sin que piensen, estos genios y gurús de la economía, que por mucho que salven bancos, si no hay actividad económica esos mismos bancos van directos al cierre; ahoguen más a los países y a los ciudadanos y su futuro es la quiebra. Si esas operaciones de rescate se hubieran dirigido a recuperar la actividad económica no estaríamos al borde del hoyo y la situación se hubiera invertido, al menos donde no gobernaran iluminados adoctrinadores con ansias de Gran Hermano; claro que, entonces, nuestro gobierno mundial en la sombra, de banqueros y prebostes financieros, no podría arrastrar países a la ruina, ciudadanos a la calle y empresas al cierre. Y cuando ni aún así consigan más riqueza y poder, ya se inventarán algún mar de sangre para evitar que les señalen con el dedo.-

Así que balemos todos (o el que pueda y quiera haga algo más gratificante), que este mundo que conocemos se acaba….

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